Riojarchivo

 

Título: Calixto incendia los pinares
Clasificación: Testimonios vitales, cultura pastoril
Localidad: Brieva de Cameros
Informante: Juanita Somalo Parra (27-12-1921)
Recopiladores: Javier Asensio García y Cristina González Celada
Lugar y fecha de recogida: Logroño, 4 de abril de 2018

 
Hasta la comarca de la sierra de la Demanda riojana y burgalesa llegaron las noticias de las hazañas de un bandolero sevillano que respondía al apodo de Vivillo y cuyo nombre real era el de Joaquín Camargo Gómez (1865-1929), hombre de vida azarosa, coetáneo de El Pernales y uno de los últimos bandoleros ensalzados en las leyendas románticas de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Los pastores trashumantes caminaban con miedo a que el Vivillo u otros bandoleros les asaltasen camino de Extremadura o Andalucía. Con el paso del tiempo Vivillo fue el prototipo de salteador de caminos y se citaba con temor en varios lugares de nuestra comarca serrana dando por hecho que algunos de los robos ocurridos en las cañadas fueron obra suya. En la cercana comarca soriana y burgalesa de los Pinares hubo otro bandido llamado Calixto de menor categoría que Vivillo. El imaginario colectivo juntó a Calixto con Vivillo. Aún se deja sentir el eco de los robos y asaltos atribuidos a los temidos “Calixto y Vivillo”. Muy probablemente Vivillo no estuvo en esta comarca.

Juanita nos recuerda cómo comenzó Calixto su vida al margen de la ley, una venganza particular porque su madre viuda solo cobraba la mitad de la “suerte de pinos”, mientras que los demás vecinos la cobraban entera, costumbre aún vigente en la comarca soriana y burgalesa de Pinares. Calixto se refugiaba entre la maleza de los pinares y decía orgulloso:

Mientras en el monte haya pencones
cojerán a Calixto por los cojones.

Hemos recogido por tradición oral en Huerta de Arriba que a Calixto lo mataron en Extremadura unos pastores de Riocavado de la Sierra.