Riojarchivo


Título: El Conde Niño X + La enamorada de un muerto + Sufrir callando
Clasificación: Romancero
Localidad: Lagunilla de Jubera
Informante: Victoria Benito Ruiz (2-3-1942)
Recopiladores: Helena Ortiz Viana y Javier Asensio García
Lugar y fecha de recogida: Logroño, 17 de junio de 2016
Catalogación: IGRH 0049 + 0502 + 0273
OTIT: Amor que vence a la muerte


Camina el condesillo     la mañanita San Juan
a dar agua a su caballo     a las orillas del mar,
mientras que el caballo     bebe Marcelino echa un cantar
y las aves que volaban     se pararon a escuchar
y la reina que allá estaba     también se paró a escuchar:
–Mira, hija, qué bien canta     la sirenita del mar.
–No es la sirenita, madre,     ni tampoco el sirenal
que es el hijo’el condesillo     que por mis amores va.
–Si yo lo supiera, hija,     yo lo mandaría matar.
–Madre, si usted lo supiera     mándeme a confesar–.
Salen guardias del colegio     y también del colegial
y los tunos de los guardias     diez puñaladas le dan,
otras tantas al caballo     desde la cincha al pretal,
¡Válgame Dios de los cielos,     qué penosito es mi mal,
tengo los amores muertos     al otro lado del mar!
Si se lo digo a mi padre,     es padre y me salvará,
¡válgame Dios de los cielos,     qué penosito es mi mal,
tengo los amores muertos     al otro lado del mar!
Si se lo digo a mi tía,     eso ya lo he de lograr.
–Sobrina, si no es más que esto,     pronto lo conseguirás,
cuando pase por tu puerta     estas palabras dirás:
–Adiós, amante del alma,     qué serio y qué triste vas
que antes de los ochos días     te tengo de ir a buscar–.
A los tres y no cumplidos     la hija del rey mala está,
a los cuatro y no cumplidos     el Señor le van a dar,
a los cinco y no cumplidos     la hija del rey muerta está
y a los seis y no cumplidos     ya la llevan a enterrar.
A ella como hija del rey     la entierran al pie un altar
y a él como hijo’el condesillo     un gradito más atrás.
De ella sale una amapola     y de él un blanco rosal,
las rosas que se juntaban     besos y abrazos se dan
y la reina, por envidia,     las ha mandado cortar.
De ella sale una blanca rosa     y de él un blanco hospital
donde los ciegos y tuertos     allí se iban a curar.
–Señor oculista, por Dios,     cúreme usted de este mal.
–Si de un ojo ha venido tuerta     de los dos se marchará
que a estos dos seres queridos     no los ha dejao gozar.

 

En La Rioja poseemos estupendas versiones del romance lirico del Conde Niño, como ésta que incluye versos de otros romances patrimoniales hispanos, muy bien traídos a la trama principal, como son La enamorada de un muerto y Sufrir callando.

Bibliografía:

  • Javier Asensio García, Romancero general de La Rioja, Piedra de Rayo, Logroño, 2008.