Riojarchivo

 

Título: Jugando a las tabas II
Clasificación: Juegos
Localidad: Matute
Informante Sara Magaña Balanza (18-09-1952)
Recopilador: Martín Almagro Mandado
Lugar y fecha de Camprovín, 1 de octubre de 2026

 
La taba es un hueso de los dos tarsos traseros de las ovejas también conocido como astrágalo. Se ha jugado desde la antigüedad como juego de azar ya que al tirar el hueso al aire puede caer en cuatro posiciones distintas, y no las cuatro posiciones tienen la misma probabilidad de ocurrir. Una escultura del siglo V a.c. del escultor Policleto representa a una mujer jugando con las tabas, la obra se llama astragalozonda, «la jugadora de tabas».

Se cree que de la taba surgió la idea de construir los dados con sus seis caras idénticas y que al ser arrojados la probabilidad de que salga una posición es igual a la de cualquier otra. El astrágalo es un hueso del pie de los mamíferos, la taba del ganado vacuno es muy similar a la de los ovinos aunque de mayor tamaño, los niños también las han guardado aunque no era habitual jugar con ellas.

En Munilla los hombres adultos jugaban en el casino a las tabas como juego de azar apostando a ver si salía cara o culo.

Los niños en España han jugado a las tabas como juego de habilidad. Los nombres que se dan a las cuatro posiciones varían localmente, en Matute se les llaman hoyos, pencas, lisos y carnes. El juego se completa con un pitón que es una canica de gran tamaño. Mientras Sara Magaña, recordando los juegos de su infancia, lanza el pitón hacia lo alto ha de coger con la mano una taba en posición de hoyos, darle la vuelta a otra que está en distinta posición para dejarla en hoyos mientras el pitón regresa a su mano.

Niña jugando a las tabas. Copia romana (siglo II), basada en un original griego del periodo helenístico, Museos estatales de Berlín. Fuente: Wikimedia Commons.