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http://ate.cat/?narkota=quiero-conocer-gente-espa%C3%B1ola&cc2=47 Título: Leyenda sobre el origen de Pradejón, Juego del tapabullero
Clasificación: Juegos
Localidad: Pradejón
Informante: Mari Carmen Ezquerro García (8-4-1950)
Recopiladores: Helena Ortiz Viana y Javier Asensio García
Lugar y fecha de recogida: Pradejón, 1 de julio de 2021

Arcoverde  
Sobre el origen del pueblo

http://memosystem.it/?gysman=incontri-reggiocalabria&802=e6 Existe en Pradejón la creencia de que el pueblo fue fundado por pastores en un territorio que era un prado dedicado al pastoreo. Esa creencia se une al recuerdo de que hasta hace casi medio siglo las calles del pueblo eran un barrizal, algo impropio de un pueblo con más historia que la que se presupone tiene Pradejón.

A mediados del siglo XIX el geógrafo Pascual Madoz afirmó que Pradejón era un pueblo relativamente nuevo:

“Esta población cuenta pocos años de existencia: su origen fueron unas ventas llamadas de Pradejón, cuyas ruinas todavía se ven por la parte del Este a cosa de un tiro de bala. Su nombre según la opinión más admitida procede de un dilatado sitio pantanoso que hay a la parte del Sur a que los naturales denominan el Prado» (página 182).

Pero el pueblo es más antiguo que lo que creen sus moradores y sí, parece que el pastoreo fue el origen de su asentamiento originario. Quien con más rigor se ha acercado a la historia de Pradejón ha sido el historiador Pedro Pérez Carazo:

“El tercer elemento, que es el topónimo que se conserva en la actualidad, Pradejón, nos indicaría que se trataba de un espacio de gran extensión que los aldeanos del Villar destinaban a un uso fundamentalmente ganadero, aunque algunos años lo cultivasen, en todo o en parte, en función de sus necesidades; o que, al menos, ése había sido el uso que se le había dado en orígenes, unas veces pastoreando en dicho terreno sus rebaños, otras alquilándolo, es decir, vendiendo la hierba del mismo a ganaderos de fuera, tal como se hacía, en 1455, con éste u otros prados, a varios vecinos de Lasanta, y otras, segándole la hierba y almacenándola luego para alimentar a los animales durante el invierno” (página 189).

El pueblo del barro

Tal como cuenta Mari Carmen, Pradejón era conocido por el sobrenombre de el pueblo del barro porque hasta hace cincuenta años gran parte de sus calles no estaban asfaltadas. Una gran yasa o barranco atravesaba parte del pueblo y antes de que se cubriera, asfaltase y convirtiese en paseo, cuando llovía, ese barranco arcilloso era intransitable.

Los pradejoneros tienen como patrón a un santo poco conocido, San Ponciano, a quien honran el 19 de noviembre. Era bastante frecuente que en ese día o los días anteriores lloviese y el pueblo se encontrase lleno de barro. De ahí surgió el dicho del milagro de San Ponciano “que con tierra y agua hace barro”. Los de los pueblos de alrededor que acudían a las fiestas del santo preguntaban a modo de guasa: ¿Se ha hecho el milagro?

Sobre el juego del tapabulleros

Se trata de un juego infantil muy extendido en La Rioja y que consiste en tirar al suelo un pequeño mazacote de barro y apostar si con el golpe al barro le iban a salir agujeros.

El juego ha sido objeto de análisis dialectológico a cargo del profesor José María Pastor Blanco, para quien el nombre de tapabulleros es un arcaísmo, una supervivencia del viejo dialecto riojano medieval que ha mantenido la forma antigua tapabulleros frente a la esperada tapagujeros:

“Tapabullero. Aunque los niños de cada localidad aportaban sus pequeños detalles originales, este juego, en lo esencial, consistía en hacer explotar una masa hueca de barro, moldeada en forma de vaso, golpeándola contra el suelo o una tabla, a fin de que reventara su base y produjera una detonación característica…

Al margen de cualquier otra consideración de tipo etnográfico o sociocultural, lo interesante en esta voz, desde el punto de vista dialectal, es el mantenimiento de la antigua palatal lateral procedente del grupo etimológico kl contraria al resultado velar fricativo sordo ocurrido en castellano. Obsérvese que esta evolución, característica del primitivo romance riojano (spillu, espejo; uello, ojo, Glosas Emilianenses 115) y actualmente considerada como propia del oriente y occidente peninsular, en absoluto resulta extraña hoy en las hablas vivas locales.»

Bibliografía:

  • Luis Vicente Elías Pastor y Carlos Muntión Hernáez, Los Pastores de Cameros, Gobierno de La Rioja, Logroño, 1989.
  • José María Pastor Blanco, «El léxico característico de los valles del Cidacos y del Alhama» en Kalakorikos, revista de Amigos de la historia de Calahorra, nº 11, 2006.
  • Pedro Pérez Carazo, «Edad Media» en Historia de la ciudad de Arnedo, Minerva Sáez Rodríguez (coordinadora), I.E.R., Logroño, 2014.
  • Oscar Javier Mendoza García, Pueblos riojanos en romances, coplas y dichos recogidos por Bonifacio Gil García, I.E.R., Logroño, 2009.