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Título: Popurrí de carnaval |
Hemos visitado la gran población
que se llama Jauja y es muy superior
ninguno pa España quisimos volver
porque en todito el mundo no hay terreno como aquél.
Las calles son de azúcar cada calle un terrón
de queso de Castilla todas las casas son
cuando estuvimos dentro de aquella población
corrimos cuarenta casas y nos echó el gobernador.
Turu ru rú, turu ru rú
Y a la mar fui a por naranjas cosa que en la mar no había
ay mi dulce amor, ay mi dulce amor
aquel mar que ves tan verde es un ladrón
ladrón, ladrón, ladrón
qué has hecho de los treinta reales
ladrón, ladrón, ladrón
qué has hecho tú, mal hombre
de los pendientes y del mantón.
Na na china, na china, na china
con el nana china me va usted a regalar
–¿Qué me va usted a regalar, matarile, rile rile?
¿qué me va usted a regalar, matarile, rile rón?
–¿Qué quiere usted?
–Permitir, el paraguas le vengo a ofrecer
porque de seguro esta noche va a llover
con el catapún, chin chin, esta noche va a llover
con el catapún, chin chin, a eso del amanecer
con el catapún, chin chin, esta noche va a nevar
con el catapún, chin chin, a eso de la mañaná.
Que llueva, que llueva la Virgen de la cueva
los pajaritos cantan las nubes se levantan que sí, que no.
No cantes más la africana vente conmigo a Aragón
que allá se canta la jota y también el alirón.
Alirón, alirón, alirón pon pon pon pón.
Me voy soldado mi novio se ha marchado
qué desgraciada soy qué desgraciada soy
a su regreso me ha prometido un beso
vaya si se lo doy vaya si se lo doy.
Por favor, por favor dame un beso y verás
que de la dicha del amor es la mejor felicidad.
Y una vieja regando su su, su, su,
garanguanguanguanguanguan sú
garanguanguanguanguanguan su, su, su
su huertecito
y en el guin guin guin guiringuinguan guinguan
guiringuinguan guinguan
guiringuinguan guinguan
gua, gua, gua
le picó el grillo.
Dichoso aquél que tiene con la pitanza, con la pitanza
que aunque sea de tronchos llena la panza.
Santo Cristo, santo Cristo, Santolaya
solo a ti te veneramos
de rodillas, de rodillas, de rodillas
de tu vientre, amén Jesús
Jesús, Jesús,
que no tenemos un rial
que nos vamos a morir de hambre.
–No señor, no señor.
Hoy en día a las mujeres
a todas les da por el lujo
y algunas por conseguirlo
toman consejos
y además algunas
bellas personas
que por un abrigo son…
mamá mire usted al maestro
se le caen los calzones
y además mire usted al gusto
qué lleva sobre la espalda.
Y el otro día, la perfumista, la perfumista
llegó a decirnos, llegó a decirnos
más que demonios ¡pum! (“Ahora tiraban un cuete”)
por una perragorda
venden el moño.
Parabá pachú, paraba pachú
parabá pachú, pachú, pachú.
Parabá pachú, paraba pachú
parabá pa, pa, pa, pa, pachú.
Y en la calle del cantón
un señor nos dispertó
paraba pa pun, paraba pa pun
paraba pa pun, pa, pun, pa, pun.
A todos los de la murga
y hasta a nuestro director
paraba pa pun, paraba pa pun
paraba pa pun, pa, pun, pa, pun.
Luego ese tío tan aburrido, tan aburrido
sacó el revuelver se pegó un tiro
luego nosotros ¡pum, pum!
lo que vale la esencia
valen los polvos.
paraba pa pun, paraba pa pun
paraba pa pun, pa, pun, pa, pun.
“Y aún me parece que era más larga. Esto lo venían a cantar a Autol unos de Calahorra, la estudiantina del tío Barato. A todos los mataron en la guerra.”
A principios del siglo XX era muy grande la afición por la música en Autol. El tío Ajutorio, Adjutorio Hernández, sacristán y campanero de la parroquia era también profesor de música y entre sus alumnos tuvo al tío Trompeta, padre que fue del tío Barato, este último compositor de piezas populares y protagonista de una anécdota en una capital americana con otro músico autoleño a quien reconoció en un concierto. Ambos temas están incluidos en esta página.
El tío Barato fue el creador de este popurrí de carnaval que empieza con aires de murga invocando al mítico lugar de Jauja y al que le siguen piezas conocidas de los años 30, época muy propicia para el carnaval, piezas que están graciosamente enlazadas por una palabra o estrofa común. Durante la canción se intercalan comentarios graciosos de la vida autoleña.
La murga del tío Barato se hacía acompañar con un sencillo instrumento llamado turuta que cualquier persona podía tocar. Guadalupe nos indica los momentos en que entraban las turutas.