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Título: El sacamantecas y el escupejudíos |
Manuela recuerda sus miedos infantiles de carácter supersticioso. El sacamantecas, un personaje asustaniños, vivía cerca de su casa, los adultos hablaban de él para amedrentar a las criaturas. El sacamantecas es o fue muy popular en España. El segundo era el escupejudíos, no se trataba de un personaje imaginario sino de unas tallas de madera o de yeso con forma de cabeza de aspecto muy tétrico. Así nos lo describen los historiadores riojanos Enrique Martínez Glera y Teresa Álvarez González:
«… el escupajudíos, especie de cabeza en relieve a la que se le ha resaltado la nariz, horadado los ojos y rasgado la boca y que iba colocada sobre el frontal de las cocinas de fogón, coronándolas. Estos cráneos, hechos de yeso, aparecen en la zona de Cameros Viejo. Hoy conocemos uno en Trevijano. Su apelativo podría aludir a la protección del hogar, en ese caso impidiendo la entrada del mal –identificado con los judíos– por el único sitio que queda abierto una vez cerradas todas las entradas de la casa: la chiminea.» (página 19)
Hay otros escupejudíos en Trevijano en el exterior de alguna casa. Al pasar, tal como cuenta Manuela, había que escupir sobre él.

Escupejudíos en la campana de una chimenea en Trevijano de Cameros. Fotografía de los autores citados.
Bibliografía:
- Enrique Martínez Glera y Teresa Álvarez González, «Brujería y conjuros en La Rioja» en revista Piedra de Rayo, nº 8, Logroño, febrero de 2003, páginas 10-21.