Riojarchivo

 

Título: El crimen de Irún
Clasificación: Romancero
Localidad: Trevijano de Cameros
Informante: Rosa Lázaro Lázaro (6-8-1921)
Recopilador: Javier Asensio García
Catalogación: IGRH 5009
OTIT: Gabriel y Demetria
Lugar y fecha de recogida: Logroño, 23 de julio de 2004

 

Con humildad y paciencia      le suplico a Dios del cielo
que me ayude a explicar      este lastimoso suceso.
El hecho pasó en Irún,      último pueblo de España
y para darles más señas      está rayando con Francia.
El día veinte de abril      en dicho pueblo ocurrió
un crimen fatal y triste      que enternece el corazón.
Un joven de veintiocho años      por nombre tiene Grabriel
y ha cometido este crimen      según lo dice el papel.
Con una joven muy rica      llamada Demetria Hernández,
solo por el interés      le hicieron casar sus padres.
Él nunca le tuvo amor      y al verla se retiraba
porque estaba enamorado      de la sirvienta de casa.
Sus padres cuando supieron      que trata con la criada
pronto le dieron la cuenta      y la despachan de casa
y advirtiéndole a este joven      que si con ella se casa
lo desheredan de hijo      y lo despachan de casa.
Ya se celebró la boda      con grande acompañamiento,
avanzando ya que el acto      la banda del regimiento.
Las alhajas de la novia      valían treinta mil reales
que se las regaló un tío      días antes de casarse.
De oro son los pendientes,      los anillos y pulseras
y un collar todo cubierto      de rubíes y de perlas.
Ya se celebró el día      con el mayor regocijo
y el novio ya se encontraba      serio y contrariadísimo.
La alegría de sus padres      en luto se convirtió,
pues aquella misma noche      la infeliz novia murió.
A las once de la noche      terminaron de cenar,
retirándosen los novios      y a la cama a descansar.
Y entraron al dormitorio      y al quitarse las alhajas,
el novio como un león      a Demetria despedaza,
la agarra de los cabellos      le desenvaina un puñal
y le corta la cabeza,      este odioso criminal.
Al otro día muy temprano      ya se reunieron todos,
iban a dar la alborada      a donde duermen los novios.
Y como tardaban tanto      en levantarse los novios,
el padrino y la madrina      entraron al dormitorio
y al ver allá una cabeza      separada de su cuerpo,
salieron muy asustados,      llorando con desconsuelo.
Corren todos sin tardar      y a presenciar aquel cuadro
que da ganas de llorar      a todo género humano.
Y los padres de la novia      y al ver a su hija muerta
del susto que se llevaron      desmayados, caen a tierra.
Dieron parte a la justicia      y el juez vino sin tardar
y a presenciar aquel cuadro      que daba miedo mirar.
Pero la Guardia Civil,      al recibir la noticia,
marchan a San Sebastián      y los cogen enseguida.
Allí fueron detenidos      en un comercio lujoso,
al ir a vender las joyas      para escapar presurosos.
–No me traten con rigor–      decía él muy afligido.
–Que yo les declararé      el crimen que he cometido–.
Mis padres tienen la culpa      de verme yo aquí afrontado,
porque me hicieron casar      con la mujer que he matado.
Y después de darle muerte,      las alhajas le robé
y una vez que esto hice,      ya presuroso escapé.
Y ahora que he sido cogido      por mi desgraciada suerte,
ustedes me juzgarán      si yo merezco la muerte.
La criada declaró      que ya no sabía nada,
que marchándose a servir,      él mismo se fue a buscarla.
Según tenemos noticias,      la criada fue causante
de que matase a su esposa      para irse a Buenos Aires.
Aquí termina la copla      de este odioso criminal.
Según dicen en Irún,      la muerte le causará.
También a los padres digo,      no los caséis a la fuerza,
pues si dan palabra una,      dejad que cumplan con ella.
También a los mozos digo,      pensad lo que vais a hacer.
Si no queréis a una novia,      no hagáis lo que hizo Grabriel.

Son tan precisos los datos de este romance de ciego que es más que probable que los hechos ocurrieran tal como el texto los describe. No sabemos en qué año sucedió pero suponemos que fue antes de la guerra civil, por el momento no hemos encontrado ningún rastro periodístico o judicial. El romance aparece ocasionalmente en las encuestas de la tradición oral moderna, se ha recogido en Olmedo (Valladolid), Quintanilla de Tres Barrios y Valdehumada (Burgos), las tres versiones y esta de Trevijano de Cameros son prácticamente idénticas.

Bibliografía:

  • Javier Asensio García, Romancero general de La Rioja, Piedra de Rayo, Logroño, 2008.